PARÁSITOS EN PERROS Y GATOS I
(PARTE I: PARASITOS INTERNOS)
¿PARÁSITOS INTERNOS? ¿DONDE ESTÁN?
Cuando pensamos en parásitos internos, nos viene a la mente un gusanito que encontramos en las heces de nuestro compañero peludo, pero: ¿Solo pueden tener forma de gusano? ¿Solo están en el intestino?… la respuesta a estas preguntas es: no.
Podemos encontrar parásitos en el corazón, pulmones, vejiga de la orina, sangre, sistema inmune, ojos…y por supuesto, por todo el recorrido del sistema digestivo.
Cada parásito “funciona” de una forma distinta, para cada uno hay una forma de transmisión específica y cada uno causa una enfermedad en concreto. Nos centraremos en lo que pasa en el sistema digestivo.

PARÁSITOS INTESTINALES MAS IMPORTANTES EN ANIMALES DE COMPAÑIA
Suelen agruparse científicamente en gusanos planos, gusanos redondos o aquellos que tienen un gancho en la parte que actúa como boca. También hay otros parásitos que solo pueden verse usando un microscopio.
Algunos parásitos que tienen forma de gusano (o similar):
- Ascáridos (Toxocara spp., Toxascaris leonina): se encuentran por toda Europa (y el mundo) y los cachorros pueden infectarse incluso antes de nacer. En los gatitos la infección se produce después de nacer.
Los animales adultos se infectan por comer animales del medio ambiente o por entrar en contacto con las heces de otros animales infectados. Tienen forma de gusanos redondos.

- Echinococcus spp.: son las TENIAS y es un parásito MUY importante porque puede causar una grave enfermedad en los seres humanos llamada hidatidosis (es una zoonosis). Su importancia es tan grande que su prevención es un requisito INDISPENSABLE en animales que van a viajar a otros países.

- Dipylidium caninum: estos parásitos expulsan sus huevos del animal, y estos huevos pueden moverse por sí mismos. Es un parásito en el que las pulgas y piojos intervienen en el ciclo vital del parásito. El perro o gato al rascarse o lamerse ingieren la pulga o piojo puede ingerirse por el perro o el gato cuando se rasca con los dientes o en el lamido y desarrollarse entonces dentro del animal y contagiar esta enfermedad tan importante. Los huevos al moverse causan irritación y picor de la zona anal del animal produciendo que arrastre la zona trasera por el suelo.

- Gusanos gancho como Ancylostoma spp: tienen un sistema de enganche en la boca que hace que pueda alimentarse de sangre en la mucosa intestinal, causando anemia grave en aquellos casos en los que haya mucha carga parasitaria o que el animal tenga parásitos durante mucho tiempo. Los A. vasorum por ejemplo son causantes bronquitis dado que durante su ciclo vital “pasan” por los pulmones y producen irritación local, además de problemas de coagulación, problemas intestinales e incluso llegan a causar intolerancia al ejercicio por la afectación del sistema respiratorio.

Otro grupo de parásitos microscópicos:
Las giardias y los coccidios, se presentan un poco diferente y causan diarreas en animales y humanos (zoonosis). Los cuadros de diarreas tienen gravedad variable según la edad el animal, la cantidad de parásitos y el tiempo que han estado infectados.

TRATAMIENTO/PREVENCIÓN
Debemos plantearlo según la salud de la mascota y el estilo de vida del animal y su familia:
Algunos animales pueden estar más expuestos al contagio o pueden ser más sensibles a sufrir enfermedades graves, por lo que pueden necesitar un tratamiento más frecuente que otros animales.
Para saber qué tanto debemos estar alerta y prevenir, debemos saber cómo influyen:
• Características del Animal
- Edad: los cachorros, los gatitos y los animales mayores tienen más riesgo que animales adultos sanos, porque su sistema inmune no es tan eficiente.
- Estado reproductivo: hembras gestantes y lactantes pueden trasmitir parásitos desde el útero o a todas las crías durante la lactancia (las perras gestantes pueden transmitir Toxocara canis a sus cachorros en el útero, y a la camada a través de la leche). Por esto, la desparasitasitación debe iniciarse a los 15 días en perritos y a los 21 días en gatitos.
- Estado de salud: la infestación por pulgas aumenta el riesgo de ingerir huevos de parásitos.
- Historia clínica completa: incluyendo el historial de viajes para saber si estuvo o estará en riesgo de contagio según la zona. Por ejemplo, en viajes a la zona del delta del Ebro o las Islas Canarias, recomendamos la prevención para el gusano del corazón, menos frecuente en nuestra zona (pero no ausente).
- Características ambientales:
- Hábitat: comunidades (perreras, residencias, criaderos, grupos de perros de caza), animales que viven en el exterior o animales en situación de abandono sufren un riesgo mayor de infestarse de parásitos.
- Nutrición: la alimentación con carne cruda (nada recomendable según diversos estudios científicos) y animales que al vivir en el exterior se alimentan de otros animales (roedores, pájaros, reptiles, caracoles) tienen un mayor riesgo de infección parasitaria.
Escogeremos el producto más adecuado en función de todos estos factores.

ZOONOSIS
Son enfermedades que se transmiten entre animales y humanos. Las más frecuentes: las parasitarias y las bacterianas.
Medidas de prevención parasitaria
- Higiene personal adecuada: algo tan sencillo como lavarse las manos adecuadamente evita la transmisión en más de un 95% de los casos. Lava tus manos antes de comer siempre y también después de tocar animales.
- Control de infecciones parasitarias en los animales de forma regular y periódica en función del animal y su estilo de vida.
- Eliminar adecuadamente las heces del entorno y/o de las cajas de arena.
- Los parques infantiles y zonas de juegos no deben ser parte del paseo de nuestros animales. Se debe minimizar el riesgo de que los peques estén expuestos a parásitos o bacterias que puedan enfermarles. La educación en cuanto a la higiene de manos debe iniciarse cuanto antes en nuestros niños. Las uñas cortas reducen el acumulo de suciedad.
- La higiene de nuestro animal reduce la probabilidad de que los huevos de parásitos sean ingeridos al lamer el pelaje.

ALERTA
Las personas con problemas con el sistema inmune (inmunosuprimidas) deben tener especial precaución. También personas con enfermedades como el SIDA, pacientes en quimioterapia o que hayan tenido un trasplante de órganos y tomen medicación inmunosupresora, el riesgo de infestarse en ellos aumenta, así como la gravedad de los efectos de la enfermedad.

Las mujeres embarazadas, los bebés y los niños pequeños tienen que prestar mayor atención a las medidas de higiene personal.
El tipo de trabajo puede ser también un riesgo: veterinarios, granjeros, cuidadores de protectoras de animales y cazadores deben estar atento a todos estos aspectos.
CONCLUSIÓN
Desparasitar a nuestros animales de forma regular (mínimo cada 3 meses) y adaptándolo a su estilo de vida y el nuestro, disminuye el riesgo de que enfermen, pero también el riesgo de que enfermemos nosotros y otras personas de nuestro entorno.
Preguntadnos cuál es la forma y la frecuencia más adecuada en vuestro caso.
Información interesante y ampliada en ESCCAP-1-6ed.pdf

