Las pulgas y garrapatas, los más frecuentes y conocidos, pero no los únicos…
Las pulgas y garrapatas, los más frecuentes y conocidos, pero no los únicos…
En la familia de los ácaros (Áscari): ácaros (causantes de sarna) y garrapatas.
De la familia de los insectos (Insecta): pulgas, piojos, flebótomos, mosquito común y moscas
Además de producir enfermedad/molestias con su sola presencia, estos parásitos, a su vez suelen actuar como parte del ciclo de transmisión de otros parásitos como la Ehrlichia spp. o Anaplasma spp. (participan las garrapatas), parásitos intestinales como el Dypilidium (intervienen las pulgas), la leishmania (interviene el flebótomo) o mosquitos (del género Culex y Aedes) como transmisores del gusano del corazón.
Entonces, tenemos problemas por la misma picadura (PRIMARIOS) o por la enfermedad que transmiten (SECUNDARIOS).
PRIMARIOS
- Lesiones cutáneas en cualquier parte del cuerpo, de la punta de las orejas a la punta de la cola.
- Prurito (picor) intenso.
- Producir una respuesta inmune inadecuada (alergias/hipersensibilidad).
- Transmisión de otras enfermedades.
- Zoonosis o transmitir zoonosis (zoonosis=enfermedad transmitida de animales al humano).

SECUNDARIOS
- Predisponen a la formación de infecciones bacterianas o por hongos. El animal al rascarse “rompe” la barrera cutánea (heridas en la piel) y se permite la entrada a agentes infecciosos.
- La dermatitis alérgica por la picadura de pulga es un problema muy frecuente de animales domésticos. La sola presencia del parásito sobre la superficie del animal desencadena la respuesta inmune y las lesiones suelen ser muy características (en el perro, de la cintura hacia atrás, y en el gato se afecta el cuello con mucha frecuencia).
- Las mascotas que tengan una infección muy intensa podrían infectar también a sus propietarios.
- Parásitos como las garrapatas, si están en un número muy elevado, pueden causar anemia por sí mismas, además del riesgo de transmisión de parásitos sanguíneos que ya mencionamos antes.
COMO HAY MUCHISIMOS PARÁSITOS, NOS CENTRAREMOS EN LAS PULGAS Y LAS GARRAPATAS, QUE SON LAS MÁS CONOCIDAS.
PULGAS
Estos pequeños insectos aplanados y sin alas se reproducen muy rápido cuando las condiciones de humedad y temperatura son favorables para ellos. Solo los adultos son parásitos (afectan al animal), pero las larvas y huevos las encontramos en el ambiente esperando su momento para crecer e infestar nuestros animales.
Hay una especie de pulgas para cada especie animal, PERO, son parásitos que no tiene problema en cuanto a cambiar de huésped en el momento que necesitan alimentarse. Así bien, la pulga del gato puede picar al gato, al perro o al conejo sin problema, incluso al ser humano.
Ciclo biológico
Pueden desarrollarse en cualquier sitio con temperatura adecuada (en invierno, la calefacción de casa es muy agradable para ellas), las alfombras y suelos con moquetas son un buen refugio para los huevos.
En el exterior, son más estacionales, por lo que prefieren de primavera a otoño (más calor) pero en climas variablemente cálidos, como el mediterráneo, pueden encontrarse en cualquier estación.

¿Qué les pasa a nuestros animales?
El cuadro clínico depende de cuántas pulgas les afecten, de cuánto tiempo estén infestados y de las condiciones de cada animal (alergias que pueden empeorar el cuadro).
Es entonces cuando nos encontramos con animales en los que la infestación pasa desapercibida y solo se rascan un poco más, mientras que otros llegan a hacerse heridas de verdadera importancia en la zona lumbar (encima de la cola, frecuente de la alergia por pulgas en perros) o en el cuello (cuando es el gato el que presenta este tipo de alergia).
Estas lesiones tan importantes acabaran por infectarse y se producirá una pioderma (infección bacteriana) secundaria, que necesitará antibióticos y baños medicados para solucionarse.
Una infestación muy intensa puede llegar a causar anemia, sobre todo en animales jóvenes.
¿Cómo se diagnostica?
Podemos ver tanto a los adultos de la pulga “corriendo/saltando” por el animal y en muchos casos veremos las deposiciones del parásito (las cacas). Las heces de pulga son principalmente sangre que han usado para alimentarse, por lo que, si las humedecemos en una gasa o papel blanco, veremos como pintará de rojo/marrón el tejido.
Hay animales que padecen otras alergias (alergia alimentaria, atopia…) y que son más propensos a sufrir alergia a las picaduras de pulgas. Es más, en animales con estos problemas debemos evitar a toda costa que se infesten con pulgas, ya que puedan desencadenar una crisis de la enfermedad que padecen.
¿Cómo las trato? ¿Las podemos eliminar?
¡Por supuesto! ¡Pero es una estrategia “militar”!
- Tenemos que tratar a TODOS LOS ANIMALES que viven juntos, sin excepción. Productos hay muchos y también forma de adaptarlos a la necesidad de cada caso, paciente, entorno, etc.
- Eliminar también las formas inmaduras de la pulga, mediante limpieza intensa de todas las áreas donde está el animal como camas y alfombras, el sofá o cualquier lugar donde puedan esconderse larvas y huevos. Podemos aspirar todas las zonas y en situaciones específicas recomendamos el uso de spray fumigadores (vigilar las indicaciones del fabricante en cuanto a toxicidad) o de spray de dimeticona que “atrapan” al parásito, y además no son tóxicos para humanos ni otros animales, ni para el ambiente.
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Prevención
¡Tratamiento continuado sobre todo en las épocas que está más activa la pulga, pero no descuidarnos el resto del año! No se trata de poner tratamiento un mes y nunca más.
En animales con problemas de alergias (tanto a la picadura de pulga como alergias alimentarias o ambientales) es imprescindible tratar todo el año para evitar tanto el problema propio de la pulga como que éstas actúen como desencadenante de otras reacciones en la piel.
Hay MONTONES de estrategias súper efectivas: soluciones spot on (Pipetas), comprimidos mensuales, comprimidos trimestrales, collares. Estamos seguras de que encontraremos uno adecuado para tu mascota. No dudes en preguntarnos.

GARRAPATAS
Estos parásitos, además de tener una gran capacidad de alimentarse con sangre y causar anemias, son transmisores de otros parásitos sanguíneos que causan enfermedades graves e incluso la muerte de nuestro animal.
¡Una hembra de garrapata puede llegar a ingerir 2 ml de sangre! Lo mismo que usamos para hacer una analítica completa. ¿Os imagináis 10 garrapatas? (20 ml) ¿y 100? (200 ml).

¿Cuándo?
Pasa como con la pulga, son estacionales, pero con los días de calor que suelen haber en invierno y con lo resistentes que son en el ambiente, vuelven a activarse y se suben a nuestro animal.
¿Qué les pasa a nuestros animales?
Los síntomas de la infestación por garrapatas como tal suelen aparecer sobre todo en las zonas del cuerpo donde la piel es fina, como la cara interna de las orejas, las axilas, las ingles, entre los dedos de las patas o incluso en la región de alrededor del ojo.
En el lugar de la picadura se produce inflamación, y cuando cae, se hace una costra que puede producir picor, alopecia (cae el pelo de la zona) y puede infectarse por rascado.
Cuando la garrapata se extrae de forma inadecuada, los ganchos de su boca pueden quedarse en la piel y producir infección, un absceso y una especie de “quiste” que en algunos casos requerirá tratamiento y, en casos menos frecuentes, retirarlo bajo sedación.
Cuando la infestación es muy intensa, puede producirse anemia, recordemos que las garrapatas son hematófagas (su alimento es la sangre).
Sin embargo, lo más importante a tener en cuenta son las enfermedades que las garrapatas pueden transmitir. Las garrapatas adultas además de estar infectadas, algunas pueden transmitir esa capacidad de infectar a sus crías, por lo que estará produciéndose un problema en la población en general (incluso llegar a ser un problema de Salud Pública).
¿Tiene garrapatas? ¿Cómo lo sé?
No suele ser difícil por el tamaño de la garrapata, una garrapata adulta enganchada es evidente a simple vista. En el caso de formas inmaduras (larvas, pupas…) es más difícil por ser más pequeñas o por no tener la forma tan “típica” que todos conocemos. En algunos casos no encontramos la garrapata, pero sí las lesiones que dejan (costras, zonas sin pelo, infección de puntos de picadura, los “quistes” que dejan cuando se quedan los ganchos al desprenderse de forma inadecuada, incluso por el animal al mordisquearse)
En cambio, en muchos casos lo que encontramos son los síntomas de las enfermedades que estas transmiten sin haber visto ninguna garrapata en el animal.
Por esto es importante para el veterinario conocer la actividad del animal durante los últimos 30 días al menos. Los síntomas de enfermedades transmitidas por garrapatas no suelen aparecer de inmediato, en general aparecen entre 15 y 21 días después de haber sido picados.
¿El tratamiento, tan fácil como en la pulga?
¡El tratamiento de la infestación por garrapatas como tal es sencillo, lo más importante es que sea RÁPIDO!
La transmisión de las enfermedades no es inmediata al morder al animal, requiere de cierto tiempo, por lo que mientras menos tiempo este adherida a la piel, menos probabilidad habrá de que vaya a enfermar el animal.
Para retirar las garrapatas, al contrario de lo que creíamos hasta ahora, lo mejor es NO poner ningún producto (aceite, alcohol…) a la garrapata, porque eso produce que se contraiga y que introduzca saliva en el animal, produciendo así la transmisión de enfermedades.
Aunque veamos una sola garrapata, no es suficiente con retirarla porque muchas veces hay otras más pequeñas o hayan depositado ya sus huevos, con lo que es cuestión de tiempo que aparezcan más. Debe tratarse de inmediato.
Lo mejor como siempre es la prevención. El tratamiento de pulgas y garrapatas suele estar siempre combinado en un mismo producto.
Siempre que sepamos que una zona esta infestada de garrapatas (parques, zonas arboladas, césped) es importante evitarlo y notificarlo a las autoridades, por el riesgo que suponen para la salud humana (zoonosis).

PIOJOS
Aunque menos frecuentes en perros y gatos, pueden causar problemas en nuestros animales.
Los piojos también son hematófagos (se alimentan de sangre), aunque hay especies que se alimentan de los desechos de descamación de la piel (piojos masticadores), y es muy importante destacar que son insectos especie-especifico, es decir, que el piojo de perros no afecta a gatos ni a humanos, ni el de humanos a nuestros animales, hay una especie de piojo para cada especie, pero en los casos en los que hay demasiados y “no es suficiente” puedes subir a otra especie momentáneamente para alimentarse.
Es menos frecuente ver este tipo de infección, es probable que el tratamiento periódico contra pulgas haya contribuido a que esta infección sea rara en nuestras mascotas.
¿Qué les pasa a nuestros animales?
Los animales con piojos suelen mostrar un pelo pobre, opaco, y la presencia de liendres y piojos adheridos al pelo.
Lo más frecuente es descamación (caspa), dermatitis miliar (piel irritada con puntitos más rojos), zonas rojas por el rascado y en el caso de las especies hematófagas (que chupan sangre), pueden causar lesiones graves de necrosis (piel muerta).
Los piojos al moverse por el cuerpo del animal causan molestias, por lo que vemos animales intranquilos, irritables, que se rascan constantemente y se frotan sobre las superficies para rascarse.
ÁCAROS
Causantes de diferentes tipos de sarna según la especie, y causan, como el resto de los parásitos, lesiones cutáneas como descamación, alopecia, costras e infecciones secundarias.
Al igual que en el resto, los ácaros suelen ser especie-específicos, y solo en el caso de falta de cuidado/higiene, personas inmunodeprimidas (enfermas, niños, personas mayores) puede haber infecciones más graves. Por lo general, el sistema inmune del humano puede defenderse de la infección por estos parásitos.
Algunos ácaros están en la epidermis (Sarcoptes spp), otros habitan en el folículo piloso (Demodex spp), hay especies que prefieren el conducto auditivo (Otodectes) o como es el caso de la sarna causada por Cheyletiella, se manifiesta en animales con mucho prurito (picor), descamación intensa (caspa) y posibles lesiones secundarias.

TRATAMIENTO CON ECTOPARASITICIDAS
Una vez llegamos al diagnóstico, el tratamiento de los diferentes tipos de sarna ha evolucionado a lo largo del tiempo.
Anteriormente se necesitaban tratamientos tópicos y orales bastantes engorrosos y largos, que han sido sustituidos por comprimidos mensuales o trimestrales de nuevas moléculas, efectivos casi el 100% de los casos.
Además del producto acaricida, el uso de champús hidratantes, emolientes o con compuestos queratolíticos (que ayudan a eliminar caspa y costras) son esenciales para que la mejoría sea más rápida.
HIGIENE DEL ENTORNO
Para TODAS las enfermedades de animales y personas es de vital importancia mantener la higiene óptima del animal y del espacio donde vive. Así disminuimos la cantidad de parásitos adultos y de formas inmaduras que están en el ambiente y evitamos la re-infección.


