Veterinario de Gatos en Reus

En Vetalliance, comprendemos que los gatos son más que mascotas: son miembros de tu familia. Por eso, hemos dedicado una sección de nuestra clínica exclusivamente al cuidado veterinario felino.

Trae tu mascota

¡Queremos conocerla!

Salud y bienestar felino en Reus

En nuestra clínica veterinaria para gatos encontrarás a nuestro equipo siempre dispuesto a ayudarte. Un ambiente tranquilo y seguro para tu gato, minimizando el estrés y promoviendo una experiencia positiva.

¿Por qué elegir Vetalliance Reus?

Lo último en radiografía
 y ecografía

Somos expertos en diagnóstico por imagen, gracias a nuestra tecnología y equipo de trabajo.

+10 años de experiencia

Tenemos mucha experiencia en el cuidado de los animales, sabemos cómo tratarlos adecuadamente.

Especialistas en
perros y gatos

Nuestra especialización nos ha llevado a identificar rápidamente los problemas frecuentes de estas maravillosas mascotas.

Especialistas en

medicina para Gatos

En Vetalliance, nos aseguramos de que tu felino reciba la atención más amorosa y profesional.

Cada visita es una oportunidad para fortalecer su salud y bienestar, adaptando nuestros servicios a las necesidades únicas de cada gato. Confía en Vetalliance para cuidar de tu compañero con la dedicación y el respeto que se merece.

Vacunas

Planes de vacunación adaptados a cada tipo de gato tipo de gato: casero, exterior, cachorro o adulto.

Analíticas

Analíticas de orina, sangre y heces.

Odontología

Odontología veterinaria bucodental. Prevención y tratamiento de patologías orales para conservar las piezas dentales.

Cachorro

Te ofrecemos el asesoramiento y los cuidados que un cachorro necesita. Postparto, revisiones y primeros días.

Cirugía

Nuestro protocolo incluye pruebas preanestésicas, previas a la cirugía, para prevenir los riesgos durante la intervención.

Cardiología

Diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, con un enfoque no invasivo, para las principales enfermedades cardíacas que afectan a los gatos.

Microchip y registro

Nos encargamos de la implantación y el registro para cumplir la normativa legal de identificación de gatos en Catalunya.

Cuidados paliativos

Te acompañamos en los últimos días de tu gato ayudándole a pasar todo el proceso sin dolor.

Plan de salud

Pensado específicamente para que tu gato reciba la atención adecuada, adaptada a sus necesidades según su edad y etapa de vida.

Mascotas y familias felices

Estamos felices de ofrecer un espacio cálido y experto, donde tú y tu gato podáis sentiros relajados y protegidos en cada visita. Tratamos a tu mascota con el cariño y el respeto que se merece, ofreciéndole cuidados atentos y de alta calidad en todo momento.

Preguntas frecuentes sobre gatos

En general, los animales de raza pura son el resultado de cruces de animales con características físicas similares, buscando la belleza o el estándar de la raza. Por ejemplo: un gato persa, según los estándares de la raza, debe tener el pelo suave, su cara debe ser mas bien plana y su nariz muy pequeña (son braquicéfalos, con las consecuentes dificultades respiratorias de éstas razas), y esto se consigue como resultado de cruces consanguíneos (consanguíneo: apareamiento de animales emparentados, lo que simplemente significa que tienen uno o más antepasados en común). 

En razas como el Maine Coon se busca que sean de gran tamaño, características de pelaje determinadas… pero esta raza está predispuesta a sufrir problemas cardíacos.  

El “problema” es que además de heredar con más fuerza lo que buscamos estéticamente, también se hereda lo que no se ve, como la probabilidad de sufrir alguna enfermedad “consanguínea”.

Dicho esto, no es que un gato mestizo sea más sano de por sí, pero la probabilidad de desarrollar algunas enfermedades es menor al haber poca, o ninguna consanguinidad.

¡Siempre adoptar! Los refugios y asociaciones felinas están REPLETOS de animales, mestizos o de raza, que necesitan un hogar.

La compra, en el caso de que se elija, debe ser realizada a criadores autorizados y que cumplan con un comportamiento ético ejemplar para con sus animales.

El primer año de un gatito en casa es de muchísimo compromiso, económico, de tiempo, de paciencia…

Un gatito necesitará en su primer año: revisiones veterinarias, vacunas, prevención parasitaria frecuente e identificación (microchip) y alimentación adecuada para su edad. Durante este primer año los accesorios como camas, caja de arena y rascadores/juguetes y transportín tendrán que ser renovados debido al crecimiento del animal. 

Los gatos son animales especiales en cuanto a sus “gustos”. A veces compramos la mejor caja de arena (a nuestro parecer) o usamos la arena más cara, pero a nuestro gato pueden no gustarle y tendremos que acabar por cambiarlas. 

 La educación del gato es un reto, al ser animales totalmente distintos a los perros, es probable que tengamos que insistir muchísimo mas si queremos implementar ciertos hábitos, y en otras ocasiones, tendremos que dar nuestro brazo a torcer. El compromiso de todos los miembros del entorno familiar es básico para alcanzar esta buena convivencia. 

Los animales jovenes de todas las especies (gatitos, cachorros, bebes humanos…) demandan gran atención en cuanto a no meterse en problemas. Debemos en este primer año estar mas atentos a prevenir situaciones que pongan en peligro su salud. 

Los gatitos, por su naturaleza juguetona y cazadora pueden tener problemas al morder cables eléctricos, caer en lugares de los que no puedan salir o incluso explorar en la terraza y sufrir caídas. 

Por ley, no hay vacunas obligatorias en gatos, pero si indispensables para prevenir enfermedades graves. 

Enfermedades como la panleucopenia felina causan la muerte de gatitos jovenes con cuadros graves de vómito y diarreas imposibles de controlar en casi todos los casos.  

Otras enfermedades de las vías respiratorias y las mucosas oculares como la calicivirosis o la rinotraqueitis causan cuadros que, si bien pueden no ser mortales, presentan cuadros que atentan contra la salud de los gatitos y pueden ser portadores y tener recaídas el resto de su vida.

En el caso de la leucemia y la inmunodeficiencia felina, son enfermedades que producen que nuestro gato tenga un sistema inmune incapaz de defenderse de las enfermedades y también pueden tener mas probabilidad de desarrollar cuadros tumorales relacionados con estos virus. 

Si su gato no sale de casa… ¡¡debe desparasitarse de todas formas!!

Aunque el gato no salga de casa, nosotros “su” humano si salimos, y en nuestros zapatos o en otros objetos traeremos formas jóvenes de parásitos (huevos, larvas…) o adultos que serán ingeridos por nuestro gato al momento de acicalarse (conducta de lamido típica de los felinos). 

En el caso de parásitos externos como pulgas, ácaros y/o garrapatas, podemos traer a casa adultos de parásitos o sus huevos y estos infestar a nuestro gato o contaminar el entorno, e incluso, infectar a los humanos.

En nuestro centro los animales jóvenes se desparasitan internamente de forma mensual, adaptándolo a las necesidades según el análisis de las heces del animal.  A partir de los 6 meses recomendamos, como mínimo, cada 3 meses.

En el caso de parásitos externos, os asesoramos de cual es el mejor método en función del estilo de vida de nuestro gato (si accede al exterior, la zona en la que vive, si realizamos viajes con el).

En general, con los gatos tenemos que probar cuál es la “fórmula” que mejor funciona. Algunos se regulan bien si les dejamos su ración diaria para que la administren por sí mismos a lo largo del día.

Otros, en cambio, se comerían la ración de golpe nada más ponerla en el plato, por lo que, en estos casos, sería mejor distribuir la ración durante el día, ya sea manualmente o usando comederos automáticos que dispensen la cantidad programada a ciertas horas.

Los felinos son nocturnos por naturaleza. En el mundo salvaje, los felinos cazan durante la noche, y nuestros amigos domésticos conservan estos hábitos.

Además, los humanos tenemos actividades diurnas por lo general, con lo cual, nuestros gatos pasan muchas horas solos y aburridos, por lo que no tienen nada mejor que hacer que dormir. Y por la noche piensan: ¡estás aquí! ¡¿Jugamos?!

Algunas ideas para mejorar la convivencia:

  • Dar “cosas que hacer”: jugar durante el día no cambiará la tendencia natural de tu gato de aumentar su actividad durante las horas de menos luz, pero si ayudará a gastar un poco de energía. 

Si no estamos durante el día, existen numerosas opciones de juguetes interactivos, mantas de actividades y otros objetos que mantengan su mente ocupada durante el día.

  • No recompensar el “mal” comportamiento es muy importante. Si cuando presentan estos periodos de actividad nocturna nos dedicamos a perseguirlos, acariciarlos o jugamos con ellos, habrán conseguido su objetivo: tener nuestra atención. Distraerles con golosinas o comida también les hará reforzar las conductas.
  • No regañar o castigar: Gritar al gato u ofrecer otras formas de refuerzo negativo no desalentará comportamiento no deseado. Es más probable que haga todo lo contrario, inspirar a los gatos a perturbar su paz y tranquilidad con aún más entusiasmo, o producir problemas de comportamiento como la agresividad redirigida.

Tener dos gatos puede ayudar a que se mantengan entretenidos entre ellos, PERO es muy importante seguir unas pautas de introducción del nuevo gato tanto desde el punto de vista sanitario como de convivencia.

Desde el punto de vista sanitario, existen enfermedades que pueden estar incubándose en el nuevo gato y si no respetamos el periodo de cuarentena ponemos en grave riesgo la salud de nuestro gato. En el caso de enfermedades respiratorias y digestiva suele ser de unos 10-15 días, pero en el caso de la leucemia felina, el tiempo de cuarentena debe ser idealmente de 6-8 semanas.

Desde el punto de vista social, el nuevo gato debe ser introducido muy lentamente en el hogar, siguiendo pautas muy precisas de acercamiento y “presentación” del nuevo animal. Algunos de estos pasos pueden durar mas tiempo del que nos gustaría, pero es crucial para asegurar una buena convivencia. Algunos de estos pasos pueden ser:

  1. Los gatos no se pueden ver: el nuevo integrante de la manada deberá estar recluido con todas sus necesidades cubiertas (agua, comida, caja de arena…) en una habitación de la casa. De esta forma nuestro gato sabrá que “hay alguien allí”, sentirá su olor, le oirá… pero no se sentirá amenazado ni pensará que su territorio esta siendo invadido. Este proceso durara, como mínimo, una semana.
  2. Luego, si el nuevo gato está completamente sano (el punto uno se puede alargar tanto como necesitemos cumplir con la cuarentena sanitaria), podemos empezar a intercambiar objetos entre la habitación del nuevo con el ambiente de nuestro gato, para favorecer la habituación al nuevo olor.
  3. Poco a poco, podemos aproximar los cuencos de agua y comida a la puerta, de ambos lados, con lo cual, comerán juntos sin estarlo, se oirán, se olerán… 
  4. Luego podemos cerrar a ratos cortos al gato residente y permitir que el nuevo gato camine y explore el entorno, para así, a la vez que conoce su nueva casa, deja su olor que luego reconocerá nuestro gato.
  5. Por ultimo, de forma controlada para evaluar la reacción de ambos, los gatos deberían poder verse, pero no tocarse. En este momento “le pondrán cara a eso que estaba en la habitación” y estaremos cerca de hacer una presentación exitosa. Dependiendo de la reacción de los gatos, esta practica puede ser mas o menos larga hasta que nos decidamos a dejarles interactuar.
 

Es muy importante saber que todos estos pasos no tienen una duración definida, y que a veces debemos volver al paso anterior antes de avanzar. En nuestra experiencia todos los gatos acaban siendo amigos, pero NECESITAN tiempo. Se estima que, de media, para llegar a ser amigos los gatos necesitan alrededor de 8 meses. Hay que ser paciente.